Palabras que sangran

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Esta noche quiero contar mi historia, una de esas cosas que a veces piensas que tan solo pueden ocurrir en las películas, pero que esta vez es real, tan real como el calor que desprende mi piel al pensar en ti.

Te conocí durante el verano y jamás llegué a pensar que pudieras convertirte en alguien tan sumamente especial, y es que pese a que en un principio tan solo fueras una simple amiga, poco a poco me di cuenta de que estaba muy a gusto a tu lado y eras la mujer que llevaba esperando durante tanto tiempo.

Todo sería perfecto, como en un cuento de hadas, si no fuera por el grave problema de que tú tenías pareja, y parecías estar muy feliz a su lado.

Tu corazón, tu precioso corazón, latía por otra persona, y yo no podía hacer nada por que parecías estar muy feliz a su lado.

Compartimos una amistad preciosa durante tantas tardes, en las que yo tan solo anhelaba poder tenerte entre mis brazos y poder besar tus labios.

Sin embargo, un trágico día llegó para ti, por que el amor que compartías con esa persona terminó y yo aproveché la oportunidad para brindarte un hombro en el que llorar, y así es la manera en la que comenzaste a descubrir todo lo que yo te podía ofrecer.

El tiempo pasó y las heridas de tu corazón sanaron, hasta que llegó un afortunado día en el que me dijiste que estabas lista para volver a amar.

Nuestro primer beso fue algo que jamás olvidaré, tan dulce, tan tímido tan suave.

Mi corazón se acelera tan solo de pensar en el.

Vale la pena luchar por tus sueños, por que de esta manera puedes encontrar la felicidad que pensabas tan imposible.

Te amo.