Tengo un secreto

Para esa persona que debe saber lo que escondo:

Mi querido amigo, esta carta es para ti por muchas razones, peor quiero que sepas que, pase lo que pase, nuestra relación no cambiará, nosotros seguiremos igual y necesito que llegados a este punto tu también sepas lo que pasa por mi cabeza. No es todo bonito, no es todo maravilloso, pero sí que creo que deberías o bien ayudarme o bien no hacer nada al respecto. Ya que los sentimientos son fuertes, profundos y llegan a un lugar que no pueden dejar de salir, solo se puede querer y sentir. Así que aquí va mi confesión: tengo un secreto.

Mi secreto tiene que ver con tu familia, con tu hermano en concreto: me he enamorado de él y creo que él también me corresponde. Imagino lo que vas a decirme: que es un rompecorazones, que nunca está con una sola chica y que me hará mucho daño, tanto que luego no podré levantarme. Pero creo que esta vez es distinto, que lo nuestro es de verdad. No ha pasado nada entre nosotros, nada más allá que un par de besos robados, de promesas hechas con los ojos y de todo lo que no nos hemos dicho, yo he creado una relación, pero necesito que tú, como mi mejor amigo, lo entienda, lo apruebe o bien nos deje tranquilos.

Tu hermano no quiere dar un paso si cree que te puede hacer daño y yo no quiero que nada salga mal ahora que sé que mi corazón le pertenece a él y solo a él. El amor llega así, fuerte y sin pensar, así que necesito que lo pienses, que nos bendigas y que sepas que nuestra relación seguirá igual que siempre, aunque ahora seremos amigos y cuñados, algo genial, si lo piensas.  Espero tu respuesta.