Aullido de amor

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Como un lobo herido que escapa del cazador

tu bala se ha clavado en mi pecho, sufro herida de amor.

Como su aullido gritaré tu nombre esta noche al amanecer,

por que sufro, te añoro, y no puedo más que verte desaparecer.

La crueldad aparece siempre sin detenerse en mi vida,

¡tan desgraciado!

que encontré a una mujer única, maravillosa: la mejor

¡por ello afortunado!

y ahora, no sufro más que lágrimas: lágrimas de amor.

Sigo mi camino añorando tu aroma, tu dulce perfume

que como la miel más dulce a ti por siempre me une,

pero me giro y ya no estás, tan solo queda tu fantasma,

ese que vive tan lejos, se muestra tan frío,

que siento que estoy muerto, que la vida ya no existe,

por que al decirme que se había acabado, asesina,

a este pobre hombre enamorado has asesinado.

 

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