Carta para mi novia de nueve meses

Hoy hace nueve meses de un descuido y también del mejor momento de mi vida.

Recuerdo como si fuera ayer el momento en que, hace nueve meses, te pusiste en contacto conmigo. Hasta ese momento, nosotros éramos solo amigos con algo más de confianza de lo normal, como se suele decir, teníamos una relación estrecha, pero no real, no oficial, no éramos pareja. Pero un día, ese día hace nueve meses, me llamaste para hablar y  creí que querrías o dejar nuestra inexistente relación o bien pedir más de ella. No te voy a engañar: no estaba dispuesto a dar ni una cosa ni la otra, solo a escuchar y a decir que no a todo.

La sorpresa fue increíble cuando no me pediste ni una cosa ni la otra, me dijiste que estabas embarazada y que eso, sin duda, había sido cosa de los dos. No sabía que te quería en aquel entonces y ahora lo tengo tan claro que no parece que para nada sea real. Al principio me asusté, no sabía qué hacer con un niño o una niña, pero aquí estamos, al fin juntos intentando que todo salga bien. No sabemos qué va a pasar con nuestra vida, pero déjame que te cuente lo que me gustaría que nos pasara a nosotros:

Cuando nazca nuestra niña, nos costara un poco seguir  adelante, sin duda, pues no será siempre como ahora, seremos tres y eso cambiará toda nuestra historia. Pero seremos felices, con un poco de dolor a veces, también la más absoluta felicidad. Pues nosotros fuimos quienes lo hicimos todo y ahora somos felices y eso no lo cambiará nada. Vamos a ser felices, ya verás, pues el amor que ha nacido en estos nueve meses lo significa todo para mí. Solo necesitamos un poco de suerte.