Estando en silencio

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De madrugada y mientras estoy en silencio, no puedo evitar echarte de menos, creer que todavía estás aquí y que durante unos minutos me sigues amando de la misma manera en la que lo hacías semanas atrás.

Dejo que la oscuridad me envuelva y no pierdo la oportunidad de secar mis lágrimas con ropa que aún huele a tu aroma, y se me clavan como puñales los recuerdos de lo que una vez compartimos, por que jamás se volverá a repetir.

Me duele escribirte estas palabras por que sé que ya no hay nada que hacer para que vuelvas, me dijiste que nuestro amor estaba condenado y que comenzabas a sentir algo muy especial por otro hombre, por lo que jamás podré comprender lo que mi amor y mi cariño supuso en alguna ocasión para ti.

Has sido el amor de mi vida, un amor terrible, doloroso y muy intenso, por que me has dado todo y me lo has arrebatado de la misma manera, sin pensar en las consecuencias y en la manera tan cruel en la que me partirías el corazón en más de mil pedazos.

No puedo evitar que las lágrimas sean ahora mis mejores compañeras, por que es la única manera que puedo encontrar para desahogarme y llegar a comprender que nada volverá a ser lo mismo, sobre todo ahora que te has ido y sé que ya no volverás jamás.

Te he querido como tan solo se quiere a lo largo de una vez en la vida, por lo que espero que valores estas palabras tan sinceras que te dedico, aunque ya no sientas nada por mi y no quieras volver a mi lado.

Espero que estés bien, seas feliz, y no me eches de menos, por que en el fondo de mi alma sé que mi felicidad está ligada a la tuya y tan solo quiero que seas feliz aunque no estés ya a mi lado.