Feliz día de las madres

¡Hoy es un día muy especial! ¡Muchas felicidades!

Aunque soy de la opinión de que hay que celebrar todos los días cada momento, pues luego  será  tarde. Sin duda, cada día que pasa es un regalo y lo tenemos gracias a ti, mamá, que en su momento decidiste darnos el regalo de la vida, hacer que fuéramos grandes personas. Por tu forma de ser, por habernos criado de la mejor de las maneras, somos ahora personas fuertes y maravillosas. Has puesto todo tu empeño en que ser madre sea un regalo, sea algo fantástico y que vernos crecer te sea una alegría.

Gracias, mamá. Muchas gracias por todo lo que has hecho por mí. No sabría por donde empezar. Muchas gracias por tu noches en vela, cuando he estado con alguna enfermedad o porque no podía dormir por algún motivo que luego no ha sido para tanto, como tú me decías. Gracias por sufrir conmigo en mi exámenes, en mis momentos más duros, cuando parecía que nada iba a salir bien. Pero sobre todo, en los buenos momentos, cuando has celebrado nuestros cumpleaños, nuestras alegrías y logros, y todo lo maravilloso.

Así que hoy, que es tu día, no te mereces un regalo, te mereces todos los del mundo, aunque no podamos dártelo. ¡Lo vamos a intentar! Vamos a ser felices durante un día entero, sin pensar en tristezas o en cosas que no vienen a cuento. Solo pensaremos en celebrar y en que el mundo ahora es fantástico al estar toda la familia juntos. Una familia que se ha creado gracias a ti, a tu amor, a tu devoción y a todo lo que has creado con tu forma de ser.  Te lo mereces todo y nosotros, como tu familia, te lo vamos a dar.

¡Gracias, mamá! ¡Hoy es tu día!