La historia de mi vida

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Cuando llegamos al mundo, somos tan solo almas descarriadas, seres que necesitamos de una familia que nos aporte amor, cuidados, ternura y que nos demuestre que la vida es un lago camino repleto de oportunidades que nos permitirá escoger nuestro camino.

Es precisamente durante los primeros años de nuestra vida cuando descubrimos la importancia del amor, un sentimiento que nos ayuda a conseguir lo mejor de nuestra alma, por que sin el, estamos desnudos frente al dolor.

Por eso siempre necesitamos estar al lado de amigos, de miliares y personas que sepan darnos su cariño. Yo, por suerte, puedo contar con muchas personas a mi lado, gente que me da todo lo que necesito para poder alcanzar la verdadera felicidad.

A ellos voy a dedicar todas las palabras de hoy, por que a su lado he aprendido a valorar todas aquellas cosas que hacen de la vida algo que vale la pena experimentar.

Un amigo de verdad es aquel que está a nuestro lado, que nos demuestra que cada día que pasa hay una nueva oportunidad por descubrir, por que cada momentos vale la pena, ya que siempre podremos aprender una valiosa experiencia de el, pese a que en un principio esta pueda ser muy negativa.

De todo corazón, quiero ofrecer estas palabras sinceras a esos amigos que me han apoyado en los momentos en los que más lo necesitaba, en los que me sentía completamente derrotado, sin esperanza, ayudándome a comprender que no servía de nada rendirse, y que debía continuar hacia adelante.

Nunca dejaré que nada rompa nuestra amistad, ni siquiera la mentira, que es uno de los mayores miedos de la sociedad de hoy en día, capaz de destruir el amor y la amistad verdadera.

De todo corazón, gracias por todo lo que me habéis ofrecido, y todo lo que he aprendido a vuestro lado.