Llueve en mi alma

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Me pierdo entre la oscuridad de la noche que parece eterna,

entre esas lágrimas que hacen a mi corazón estremecer,

por haberme entregado, sin pensar, a una bella mujer.

Fui tan solo un tonto enamorado al entregarle mi corazón,

alguien quien a cambio de una sonrisa perdió la razón,

por que su belleza fue capaz de hasta mi alma llegar,

para que cada segundo a su lado, más me fuera a enamorar.

No habrá esperanza para mi, solo puedo lágrimas derramar,

las mentiras, los corazones rotos, me harán suplicar,

que vuelvas a mi lado, para volverlo a intentar,

más bien sé que ya es demasiado tarde, pues no podré escapar

ni de tu sonrisa, ni de tu embrujo, por siempre he de recordar

a la más bella mujer que nunca podré volver a amar.