Mi pequeño gran amor

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Querida mía:

Podría decir tantas cosas dulces de ti, que sé que jamás podría recitarlas todas: tan solo tengo que mirarte a lo más profundo de tus ojos para saber que lo que nos une es un sentimiento verdadero, algo que va más allá de la vida y la muerte, y que me hace sentir que el mundo en el que vivimos es un lugar mejor, repleto de posibilidades en el que, si hay algo que vale la pena, es luchar por nuestros sueños.

Me gustaría poder darte las gracias por haber llegado a mi vida, por haberme hecho descubrir lo que es un amor verdadero, y por hacerme sonreír con tan solo estar a mi lado. Eres mi pequeño gran amor, alguien que llevo grabado a fuego en lo más hondo de mi corazón, y que sé que jamás se marchará.

A lo largo de toda mi vida he podido conocer a muchas mujeres que me han hecho darme cuenta de que hay cosas que hay que saber aprovechar en el momento en el que suceden, por que, tarde o temprano, desaparecen para siempre, para no volver jamás.

Por ese motivo, cuando estés enamorado de verdad, no debes de olvidar de sentir, de abrir tu corazón, de sonreír, y de volver a percibir el mundo como si volvieras a ser un niño que se enfrenta por primera vez a la vida, y que no tiene miedo de ser sincero y de demostrar sus sentimientos.

De esta manera estaremos aprovechando nuestra vida al máximo, por que conforme vamos creciendo, vamos acumulando experiencias, recuerdos que nos dicen que hay cosas que nos duelen y que nos dejan cicatrices que nunca se van a borrar.

Es por eso que me siento orgulloso de poder haberte entregado mi corazón en su totalidad, por que sé que jamás le harías ningún daño.

Eres alguien muy especial.