Mil pedazos de mi corazón

Mil-pedazos-de-mi-corazon

A mi olvidado corazón.

Hoy he viendo a hablar de cómo me siento, de mí, no de ti, sino de mi corazón. Ese que has roto sin pensar y ahora tengo que recoger los pedazos de lo que fui y de lo que fuimos. Nadie es como tú, nadie me ha querido así, como apretando la garganta y haciendo que sonriera por el dolor y, ahora que estoy así, me doy cuenta de que por mucho que nos amamos, por mucho que yo te quise, jamás llegaríamos a ser nada. Pues tú no sabes amar con delicadeza, solo con dolor, y yo no puedo sentirlo de aquella manera. Ya nunca más podré tener el mismo corazón que tuve, ese que amaba sin mirar, que no conocía a nadie más allá de la bondad del mundo. Pues tú me lo has roto con  una sola frase y con un gesto de desamor.

Nunca pensé que mi fe en el mundo se reduciría a un gran dolor, pero así es. Siento que nunca jamás me podré recobrar, pero sé que es mentira, pues nadie sufre eternamente y llegará la persona que con el pegamento de su amor cubra el mío para siempre. De ese modo, nunca más volveré a sentirme así, pero tú, quién me ha hecho sufrir, no mereces ni una palabra más. Por eso, estas son las últimas, nunca más me volverás a ver y es lo mejor que me puede pasar, nadie se merece estar así. Adiós, para siempre. Solo sabes sembrar el mal a tu alrededor y yo no puedo más. Mañana seguiré triste, pero esperanzada y, sobre todo, con un nuevo horizonte de por medio, ya que mi vida empieza ahora, sin ti.

Me despido con una frase: no vuelvas más a mi lado, no vuelvas más conmigo, yo no te quiero.