Muchas gracias

Muchas-gracias

Mis queridas y únicas amigas,

Hoy vengo a escribiros una carta larga, pues son muchas las cosas que debo deciros, o, más bien, agradeceros. Sois lo mejor que me ha pasado en la vida, lo único que he elegido con cabeza, pues sois el pilar de todo lo que me rodea. Os quiero mucho y estas palabras van dirigidas solo para vosotras, para que sepáis todo lo bien que me habéis venido. Muchas gracias de antemano.

Un día yo estaba sola por el mundo, falsas amistades me habían tendido la mano para luego esconderla y dejarme sola. Yo no sabía lo que era una amistad de verdad, hasta que llegasteis vosotras con vuestras sonrisas, vuestra forma de ver la vida y vuestra generosidad. Abristeis el círculo cerrado en el que guardabais vuestro amor y me lo distéis. Gracias mil por eso. Desde entonces, no nos hemos separado, hasta hoy, que tengo que emprender un viaje que no sé si me devolverá al mismo sitio. Con vosotras todo ha sido genial, maravilloso y he podido evolucionar como persona, pues nadie es una isla, todos nos nutrimos de lo que el resto nos proporciona y, como es mi caso con nuestro grupo, si es de amor, se evoluciona siempre a mejor.

Esta carta es, por supuesto, para daros las gracias, pero también para deciros que nunca nos separará algo tan tonto como la distancia, que la hemos acordado a medias, nosotras sabemos cómo sobrevivir a este mundo increíble, donde nadie es cómo parece ni nos regalan nada. Nuestra amistad es fuerte y duradera, os llamaré todos los días y siempre sabréis de mí. Pero estas palabras son para nosotras, para nuestra amistad, lo mejor que he tenido nunca, y para decir que… ¡os quiero mucho!

Nunca os olvidéis de mi, yo no lo haré. Gracias mil.