No hay nadie

no hay nadie

 

Brilla mi día cuando tú estás, viene la oscuridad cuando tú te vas. Tú eres mi vida, no hay nadie más. Unas bonitas palabras que me apetecía dedicarte porque creo que te lo mereces, la verdad. No hay nadie en este mundo que me haga sentir tan alto como tú me haces sentir. Qué alegría, qué alboroto, que mariposas en el estómago que siento cada vez que estoy contigo pasando el tiempo. Desde tener las conversaciones más interesantes del universo hasta sentarnos sobre una manta, tumbarnos el uno al lado del otro y simplemente mirar al firmamento, a las estrellas.

Y es que es así amor mío, no hay nadie que sea capaz de darme tanta felicidad con tan poco. Con un suspiro tuyo ya me siento rebosante de energía, así que imagina lo que siente mi alma cuando te acercas a mi, cuando me besas, cuando me das todo a cambio de…nada. Porque no necesitas que te compre cosas, no necesitas que te haga regalos y demás. Según dices, con mi voz, con mis palabras, con ese calor que tanto me gusta darte… te basta. Nada me hace más feliz que escuchar eso, te lo aseguro. Gracias por ser tan buena persona y por decirme las cosas siempre de frente, por no ocultar la verdad y por ser sincera conmigo en todos los aspectos. Gracias de veras, porque te quiero y porque estoy enamorado hasta las trancas.

Porque como te digo, hasta en la oscuridad más profunda me siento seguro a tu lado. Tengo la certeza de que mi corazón sólo te quiere a ti, sólo quiere pasar una vida entera a tu lado y espero que sea correspondido. No hay nadie en el universo que sea tan perfecta, tan bonita, tan cálida y tan inteligente como tú. En definitiva, lo que quería decir con estas palabras que te dedico y que tanto me ha costado decidirme a escribir… es que no hay nadie como tú en esta vida, no hay nadie que llene mi corazón del amor que tú me das.