No son celos

no son celos

 

No son celos… te lo digo de verdad. Es algo que se siente como los celos pero no son celos en sí. Es que a pesar de que parezca que siempre estoy gruñendo o “deseando” discutir, no es así. Odio discutir contigo, de verdad que lo hago. Pero es que me reconcome ver cuando le hablas a otras personas y pones la misma mirada que cuando me miras a mi. Creo que la mirada pasional hacia tu pareja debe de ser única e inconfundible, no se puede mirar con el mismo deseo o pasión a un amigo que a tu amor, que a tu novio. Por eso a veces me dejo llevar por la ira… y no hago más que discutir.

Me gusta cuando se acaban las discusiones y me calmas con sólo mirarme. Me gusta cuando pasas tu mano por mi cuello y por mi mejilla casi en un modo, diría, maternal, para tratar de erradicar ese momento de furia que me ha dado. Porque otra cualidad tuya que tengo la suerte de poder apreciar, es que no eres orgullosa y eres capaz de perdonar. Y me has perdonado mil y una veces. No puedo más que pedirte perdón por todos mis errores y que sepas que voy a cambiar, que no puedo seguir así porque te quiero, de verdad que sí.

No es que sean celos en sí, es simplemente que me preocupo por ti. Sé que yo puedo cuidarte y darte lo que necesitas. A veces cuando conoces a nuevos chicos tan sólo quiero protegerte porque puedo ver en ellos las intenciones, recuerda que he estado en su posición. Por eso te digo que no son celos en sí, es simplemente mi forma de protección hacia ti, y tanto y tan grande es el amor que profeso por ti, que me es imposible rebajar la ira cuando me enfado o cuando te veo que te la pueden jugar. Repito, no son celos, espero que este texto te ayude a entender lo que siento por ti y cómo mi mente y mi forma de ser trata de expresarlo. Te quiero.