Si tú no estás

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No quiero estar sin ti, porque si tú no estás aquí conmigo… me falta el sueño. No quiero tampoco andar así, porque lo que pasa es que al final está latiendo un corazón de amor sin dueño. Si tú no estás yo no voy a estar llorando todo el día, sino toda una vida. Me encantaría poder rumbear y olvidarte mientras sigo viviendo mi vida como yo quiera, pero es que… si tú  n estás aquí… yo tampoco quiero estarlo.

Es como estar en un suspense constante, en el que una historia de amor ya no tiene sentido y en el que los niveles más bajos de mis latidos del corazón es lo más habitual, además de las más inverosímiles frustraciones que me aparecen en la vida. Antes no me preocupaba por nada más que no fuese cuidarte, tenerte cerca pero ahora… ¿qué va a ser de mi?

Porque si tú no estás y no me llevas… Yo no voy a volver a ver la luz del sol me parece a mi. Si ya no estás en mi vida, en mis días, en mi casa, en mis besos, rodeándome con tus brazos en esos puros y grandes abrazos… mi vida ya no tiene dimensión, ya no tiene sentido alguno. Me siento como un vagabundo que anda perdido por la ciudad en busca de cobijo.  Porque tú eras mi hogar, yo no necesitaba una casa, tú eras mi calma.

No quiero estar sin ti porque si tú no estás aquí… me sobra el aire. Una famosa canción pero que es tan cierta como verdadera. Ni Dios me sirve como consuelo para intentar calmar tanta ansiedad, tanto sufrimiento… Yo ya no sé qué hacer la verdad.

Es que te extraño y tengo constantemente el sentimiento de nostalgia de esos tiempos en los que todo era distinto. Nostalgia sobre todo de esos días en donde todo era mágico, diferente, pasional. Quiero que sepas que he sido muy feliz contigo y no me cansaría nunca de protegerte, de amarte y de besarte, pero si tú no quieres… no hay nada que yo pueda hacer. Si tú no estás aquí, me muero.