Siguiendo el camino

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Cuando una vida comienza, está llena de oportunidades, como una flor fresca que se abre al mundo para entregar su más precioso perfume. Al nacer, fui bendecido con la mejor de las suertes, pues los primeros años de mi vida se desarrollaron en una familia perfecta en su imperfección, en la que aprendí que hay que ser fuerte y no hay que rendirse, por que lo más importante de la vida es seguir hacia adelante sin miedo a la adversidad, pues es la única manera de alcanzar los sueños.

Hoy quiero dedicar todas estas palabras de cariño y esperanza a todas aquellas personas que de alguna manera han estado presentes en mi vida y me han aportado sus conocimientos, su amistad, o su apoyo, por que a través de ello me han enseñado algo tan valioso que sé que jamás podré devolverles el favor. Con ellos he conseguido encontrar la felicidad y comprender el verdadero sentido de la vida.

Lo más importante de todo es seguir el camino sin pensar en lo que puede suceder, en las consecuencias, pues si nuestros actos son buenos, obtendremos buenos resultados.

Me siento feliz de poder decir sin miedo que me he convertido en una persona de la que el resto pueden estar orgullosos, pues ayuda a todos los que me rodean y siempre intento hacer el bien, pese a que en algunas ocasiones no sea el camino más sencillo a seguir.

Como último deseo para este nuevo año que comienza, me gustaría pedir al destino salud y buenas esperanzas para todas aquellas personas que forman parte de mi entorno, pues estas resultan imprescindibles para la felicidad.

Sin más, gracias a todos por estar ahí en los momentos en los que más lo he necesitado, sé que nunca podré devolver el regalo tan grande que he recibido.