Sin ti no soy nada

 

Sin ti no soy nada, como dice la canción de Amaral. Es tremendamente agotador de vez en cuando el hecho de sentirte responsable de las emociones que otras personas pueden tener. Y siento tener que decir estas cosas, pero sin ti no soy nada, no siento que sea capaz de tener una vida independiente o al menos feliz.

Tengo que dar gracias al señor por mil cosas, empezando por la familia, por tener salud sobre todo, por poder tener un pan sobre la mesa cada día pero si hay algo por lo que tengo que agradecer al señor día si, día también… es por ti. Gracias por ser como eres, nunca seré algo que no quieras que sea. Quiero ser tu media naranja aunque no me suelan gustar los términos medios, en este caso sí.

Tengo que golpear al aire cuando no estoy contigo porque se siente pesado, se siente cargante.  Me haces sentir como que me das la vuelta, como que no hay gravedad, como si pudiese volar… Son tantas las emociones, las sensaciones y sentimientos… que sólo quiero estar a tu lado, sintiéndote, tocándote, escuchándote, haciéndote reír y quitándote el llorar, porque todos lloramos de vez en cuando y no por eso somos más o menos débiles.

Sé que el amor verdadero se basa principalmente en la confianza, en el respeto, en la libertad, en no manipular ni controlar al otro, en inspirar y en dar valor a la persona que más quieres a conseguir lo que se quiere. Gracias por todos los recuerdos, las memorias, por todo lo bueno que me has dado y que me sigues dando con tan sólo mirarme.

Me haces sentir única todavía a día de hoy y por ello no puedo más que decirte que te quiero, que te amo y que sin ti no soy nada. Porque así lo siento, así lo creo y no puedo pasar más tiempo alejada de ti. Cariño, te necesito y ojalá tú me necesites tanto como yo lo hago, pero sin una dependencia fanática, claro. Me refiero sólo al amor, a la necesidad pasional y sentimental de estar juntos.

Así me siento, así te lo hago saber, así te quiero. Un beso.