Te odio como nunca quise a nadie

Hoy necesito contarte algo:

Durante un  tiempo, hemos sido una pareja increíble, hemos pasado los mejores años de nuestras vida juntos, con la felicidad entre las manos y con toda la vida por delante. Durante ese tiempo, creí que siempre seríamos felices y que nada en el mundo podría separarnos. Pero ahora sé que solo fui una infeliz, una persona que se sintió tonta y sin sentido cuando supo la verdad: que tú no eres una persona de fiar. No eres alguien en quién yo debí poner mi amor, mi corazón y mi vida, ya que no vales para ser la persona que yo necesito y la que siempre pude tener a mi lado.

Cuando llegó la confusión de saber quién eras realmente, no supe que esto me afectaría de esta manera. Creí que, simplemente, como le pasa a muchas parejas, lo  nuestro no había funcionado, aún después de todo lo que hice por ti, de lo que sufrí por nosotros y de la vida que llevé para que tú fueras feliz. No me correspondiste en nada.

Con el tiempo he podido ver las cosas de otra manera, de una perspectiva distinta. Y tú no eres la persona que yo creí y me has engañado en cada momento del día y de la noche, de los meses y de los años pasados. Y me parece increíble que todo el amor que una vez sentí por ti se haya convertido en un odio profundo y retorcido, ya que no me gusta para nada cómo han ocurrido las cosas, pero sé que la culpa es tuya y que yo no puedo hacer más que entender lo mucho que te odio en estos momentos. Ya no eres nadie, nadie en absoluto y este mi mensaje para ti: no vuelvas a acércate a mí nunca.