Te quiero, amor

Hay palabras que es mejor escribirlas que decirlas, hay palabras que es mejor que permanezcan siempre en un papel. Y estas son para ti:

Recuerdo como si fuera ayer el día que te vi por primera vez. Yo solo esperaba el autobús y tu te encontrabas en la misma situación, no hay nadie que quisiera hablar con nosotros, salvo el uno con el otro. Comenzamos con una palabra, un simple hola, un simple tú y yo podríamos tener algo en común. Y eso fue lo que salvó de la soledad, el conocernos en un lugar solitario. Luego, día tras día, nos hemos ido encontrando y nos hemos ido viendo. Nuestras vidas son dispersas, ninguna pertenece a la del otro. Es más bien poco amor, mucho dolor. Aunque nuestra mutua compañía en esa parada perdida de autobús nos hacía cada vez más cercanos.

Un día me enamoré de ti, no sé bien como, solo te miré y supe que nunca podría gustarme nadie más que tú en el mundo. Y así fue como llegué a la conclusión de que nos  habíamos dicho muchas palabras, pero nunca las adecuadas. Yo solo quiero decirte te quiero, pero nunca es el momento exacto, el buen momento para hacerlo. Así que quiero hacerlo hoy, a través de mis palabras escritas: Te quiero. Me enamoré de ti en un instante y creo que no podré dejarlo pasar en toda mi vida.

Es  por eso que esta mañana, deslizaré la carta en tu mochila y esperaré hasta mañana, para tener una respuesta. Si no sientes  nada por mí no abandones nuestra amistad, solo haz como si nunca la hubieses leído, pero si sientes lo mismo que yo, sonríe, que yo daré el primer paso, te lo prometo. Creo que podríamos ser bien felices. Realmente lo creo así, sin lugar a dudas.