Un abrazo fuerte

Esta carta es para ti, para mi mejor amigo:

Tú no lo sabes, ya que estás encabezonado con muchas cosas que no entiendo. Tú no lo sabes porque no has estado en otro mundo, en un mundo perdido en tu cabeza, en tus sentimientos y en tu forma de ser. No sé que ha pasado contigo, no sé que ocurrió, ya que no me lo has querido contar, pero me encantaría llegar a ti, saber qué pasa y poder darte un abrazo.

Sí, un abrazo, ya que creo que es lo que te hace falta, sentir el calor de alguien que te quiere mucho, que siempre estará por ti y que no te va a hacer nada de daño, pues eso justo es lo último que quiero. Piensa que cuando conoces a un amigo de verdad, piensa en ti, intenta no hacerte nada malo y, sobre todo, se desvive por encontrar la manera de seguir a tu lado. Y tú  has hecho lo contrario. Has abandonado a tu familia y a tus amigos por algo que no puedes decir o que no quieres decir, ¿qué es?

Te aseguro que, aunque ahora no lo creas, un abrazo a tiempo cura males: relaja a la persona, se siente querida; los niveles de ansiedad se quedan a niveles normales y sirve para demostrar cariño y amor, justo lo que croe que te hace mucha falta, sin duda. Pero mucha, mucha falta. Así que ven, déjame darte un abrazo de oso, de esos que disparan los sentimiento y de los que te hacen sentir más querido. Déjame que pase, ya que de otra forma no te sentirás tan bien. Pues cuando todo se desmorona, el abrazo de un amigo hace mucho más que cualquier cosa.

Te lo prometo, no te arrepentirás. No tienes nada que perder.