Carta de una hija a su madre

 

Carta a mi madre

 

Mamá la verdad es que no se por dónde empezar. Creo que nunca he tenido un detalle de este tipo contigo y ya va siendo hora… porque siempre quiero decirte cosas bonitas o lo que significas para mi pero la vergüenza me lo impide, y sabes que aunque suene a tontería, cuando la timidez está ahí… es imposible expresar los sentimientos.  Esto es una carta para ti, para mi  madre, para la persona más importante de mi vida y la que ha creado los cimientos de la misma. Te miro a los ojos y siento orgullo, orgullo de ser hija tuya.

Me encanta tu sonrisa, tu forma de ser, me encantas hasta cuando me echas la bronca por cualquier razón, la tengas o no vaya. Me encanta viajar a tu lado, me encanta verte cocinar y sobretodo cuando me levanto los domingos y huelo el desayuno mientras oigo el ruido de los cacharros porque tú te has molestado en levantarte antes de tiempo para hacerme cualquier desayuno. Es increíble el amor que siento por ti y te aseguro que valoro, y mucho, todo lo que haces aunque sea incapaz de demostrarlo.

No podría vivir sin ti mamá, de verdad que no podría. Porque eres más que una madre, eres mi amiga, eres la consejera, eres quien está ahí sea cuando sea. Me apoyas aunque haya cometido el error más grande de mi vida y nadie es capaz de hacer eso. He vivido en ti durante 9 meses y me imagino que eso ha creado un vínculo especial, pero es el resto de la vida lo que recuerdo con más lucidez y me da la sensación de que nuestra relación y experiencias mejoran año tras año. La experiencia es un grado dicen, y cada experiencia a tu lado me hace aprender cosas nuevas y disfrutar de cosas, comidas y momentos que jamás imaginé poder disfrutar.

Eres la mejor madre del mundo y quería que supieses que por mucho que discutamos, siempre serás la mejor madre del mundo y la persona que más querré de toda mi vida. Te quiero mamá.