Te quiero mucho, amigo

Nuestra amistad es lo más importante, así que… ¡lee esta carta amigo!

En la vida pasan cosas buenas y malas, sé que para ti era algo que pasaba antes sin más, pero ahora que por tu vida han pasado las dos cosas, es decir, algo maravilloso que lo cambió todo, que hizo que solo quisieras sonreír, bailar y cantar. Para que luego llegara un momento horrible que te hizo sentir fatal y solo querías dormir, estar en la cama y no comerte la cabeza con todo lo que ocurrió en esos instantes horribles de tu vida.

Pero da igual ya, tienes que olvidar todo lo malo, solo quedarte con lo bueno, desear que lo malo sea una experiencia que te haga madurar y entender la vida desde otro punto de vista y que lo bueno haga poso en ti y te deje ser mejor persona, ser todo lo que siempre quisiste ser. Pues de todo lo malo se puede sacar algo bueno, y lo bueno, como tal, solo nos llena y nos convierte en mejores personas que han sabido aprovechar el momento.

Llegados a este punto solo quiero que tenga en cuenta que, no importa lo que ocurra, para bien o para mal, hay algo en tu vida que no va a cambiar: yo te quiero mucho, amigo, y siempre estaré ahí. Para apoyarte, para sentir que tienes una familia fuera que te apoya y te quiere y que para nunca pases el tiempo solo. Piensa en nuestra amistad como un vínculo que nos unirá siempre y que sin duda nos hace fuertes y sinceros. Siempre estaré contigo, pase lo que pase, nos llegaremos a querer más cuando pase el tiempo, pues somos los mejores amigos del mundo, que se sienten bien juntos y lo comparten todo. Lo malo pasará, lo bueno llegará, solo confía.