Palabras afiladas

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De tus labios salían las palabras tan afiladas,

que se clavaban en mi mente: jamás serán olvidadas.

Mi amor en tu corazón no se clavó como espadas,

pero tu recuerdo durará en mi más de mil nevadas.

Quizás fui tan solo un tonto que quiso enamorarse

y dejar que tu alma en lo más profundo entrase,

tan solo quiso entre el aroma de tu pelo perderse.

Me duelen las palabras como acero frío,

horribles sentimientos vienen a mi corazón ido,

pero no me arrepiento de todo lo que hemos compartido,

y de lamentar eternamente todo lo que habría sido.

Un amor que poco a poco se ha podrido,

y mi alma, mi recuerdo, por siempre tan herido.

Le daré mis más dulces palabras al olvido,

¿Volverás?, no lo sé, ¿estará prohibido?

solo sé que me acompañarás, hasta en mi olvido.