Nunca cambies

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Un hombre como tú, es todo un tesoro entre mis manos,

algo tan sagrado, que mis labios envidian todos los humanos.

Nos conocimos por casualidad, fuimos como simples hermanos,

hasta el día que la tensión creció, y sin fin nos amamos.

Soy consciente de que es muy grande mi fortuna,

y comparto mi dicha, cada noche, con la luna,

Nunca cambies por que se perderá tu esencia,

esa que cada día, de manera salvaje me alimenta,

y me hace comprender que lo más grande es el amor,

que se siente bien profundo y casi ahoga por el calor.

Como si fuera una niña te entregaré mi corazón,

y te haré saber que una mujer enamorada no necesita razón,

para dar todo lo mejor de ella, hasta que pase la eternidad,

en la que nos uniremos al destino del resto de la humanidad.