Feliz día de la mujer, mamá

¡Hola, mamá! Hoy vengo a decirte algo muy importante:

¡Hoy es el día de la mujer y quiero celebrarlo contigo! Desde pequeña me has enseñado todo lo que sabías, has ido conmigo de la mano a cada paso del camino y quizás se te olvidó desear cosas también para ti. Sé que es complicado dejar de ser madre para volver a ser una mujer con todos sus deseos, ya que ser madre ocupa  gran parte de tu vida, de tu ser y de todo lo que siempre quisiste ser, según me has contado. Gracias, mamá, por ser tan buena conmigo y por criarme tan bien, pero creo que ha llegado el momento en que asumas que ya soy mayor, que tengo una vida por delante y que tu trabajo, que nunca termina, sí que ha llegado a un momento maravilloso en el que puedes compartir conmigo cada momento de mi vida sin pensar solo en ser madre, sino también en ser amiga, compañera, mujer y todo lo que quieras.

Así que hoy, por un día, vamos a ser las mejores amigas, vamos a compartir juntas esos momentos tan maravillosos que siempre deseamos. Al crecer, sé quienes son mis padres, no os veo ya como algo suprahumano, sino como sois, personas. Y quiero compartir mis deseos y mis alegrías contigo, pero también como si fueras mi mejor amiga.  Ya que siempre los has sido y yo quiero que lo sepas de verdad. Mamá, te quiero  mucho, pero creo que ha llegado el instante de nuestra vida en el que necesito que tu también seas feliz  por tu parte, no pasando por mí, sino por ti. Sé feliz y comienza este nuevo día de la mujer como la que siempre quisiste ser. Y nunca olvides que tienes una hija que te quiere mucho.