Sin amor también se vive

Hola, mi antiguo amor.

Ya sé que hace mucho tiempo que tú y yo hemos roto, que sin duda ya no nos queremos. Yo ya no te quiero y tú ya no me quieres, pero hay algo que necesitaba decirte, algo que sin lugar a dudas tenía guardado y que ya no podía tener más para mí. Y quiero decirte que sin amor también se puede vivir, también se puede sentir, también se puede entender la vida de una manera fantástica.

Tú me hiciste creer que yo sin ti no sería nadie, que sin ti no podría dar un  paso en la vida. Así que, tras tantos meses de dolor, de tristeza, de todo lo que me has hecho pasar con tus palabras envenenadas que me hicieron llorar y pasar un mal rato, con todo eso, ya no quiero contar, pues soy fuerte y lo he demostrado. No a ti, que ya no me importas, sino al mundo y a mí misma. Sin lugar a dudas creíste que sería un títere en tus manos, que haría lo que tú quisieras, y que volvería a ti sin pensar.

Pues no, soy feliz, soy feliz sola, sin ti y sin tus mentiras. Sin ti y sin tu veneno. Ahora soy yo quien tiene una vida repleta y  mi forma de decírtelo es esa, con una carta donde te digo que soy yo. Nunca más estaremos juntos, nunca más. Pues mi felicidad ya no depende de nadie, solo depende de mí y de todo lo que yo quiera conseguir en mi vida, sin un amor como el tuyo ya no se vive. Sin un amor que no sea el que yo quiera y mi corazón ya está sanado sin ti. Adiós, mi antiguo amor, adiós para siempre. Soy una nueva persona y me alegro.